Pronunciado: 9 de septiembre de 1958..
Fuente del texto en espanol: La oposición a las
provocaciones militares de los EE. UU. en la región del Estrecho de Taiwán. (Selección
de documentos importantes), Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, s.f.; pág.
22.
Esta edición: marxists.org, marzo 2026.
China y Corea siempre han sido y son partidarias de quo los países con sistemas sociales diferentes coexistan en paz, a base de los Cinco Principios y de que todas las cuestiones internacionales en litigio se solucionen por vía pacífica. Sin embargo, los imperialistas norteamericanos vienen efectuando reiteradas agresiones y amenazas dirigidas contra los pueblos chino y coreano. Hace ocho años, los EE.UU. ocuparon Taiwán, territorio chino, a la vez que desencadenaban la guerra de Corea. En la actualidad, los EE.UU. concentrando grandes contingentes de fuerzas armadas en la zona del estrecho de Taiwán amenazan abiertamente con extender su agresión a las islas costeras de China a lo largo del continente, y sostienen el absurdo de que el empeño del pueblo chino de liberar su propio territorio no es otra cosa que «realizar su ambición territorial a mano armada». La opinión pública imparcial del mundo entero reconoce que Taiwán, el archipiélago de Pengju y las islas costeras de Chinmen, Madsu y otras son parte inalienable del territorio de China. Son precisamente los imperialistas de los EE.UU. los que las han invadido y ocupado empleando la fuerza armada o traman una agresión ulterior a dichos territorios chinos. También son precisamente los imperialis¬tas de los EE.UU. los que acantonan sus fuerzas armadas en muchos países del mundo a fin de realizar su ambición territorial.
Ahora, en vastas regiones de Asia, África y Europa resuena por doquier este grito de indignación: «¡Fuera las tropas yanquis!» Pese a que los imperialistas de los EE.UU. presentan lo negro como blanco, no pueden encubrir los crímenes cometidos para saciar su ambición territorial empleando la fuerza armada en distintas re¬giones del globo. El 6 de septiembre, el Gobierno chino declaró solemnemente que el pueblo chino tiene pleno derecho a liberar su propio territorio por todos los medios adecuados y en el momento oportuno, y no tolerara ninguna ingerencia extranjera. Esta es la firme posición del pueblo chino, que no conmoverá ninguna provocación ni amenaza.